En esta sección intentaremos hacerles llegar de la mejor manera posible, las sensaciones vividas dentro de un vehículo de competición. No siendo tarea fácil el transmitir esas vivencias con palabras, aunque muchos se harán una pequeña idea

TEXTO: ADRIÁN GONZÁLEZ
FOTOS Y VIDEO:
ADRIÁN GONZÁLEZ


Después de mi corto periplo televisivo dedicado al motor durante la temporada pasada, me veía inmerso en un largo periodo desconectado de este mundo de las carreras con el que he crecido y que tanto me apasiona. Se estaba convirtiendo en añoranza, más aún cuando hace unas semanas, después de la celebración del Rallye Europeo Islas Canarias, al que no podía acudir ni seguir, me llegaban las noticias a través de la prensa, y me sentí algo extraño al no haber estado a pie de pista, o en tareas gráficas, informativas u otra vinculación al Rallye. La alegría entre esas noticias, concretamente en unos de los periódicos habituales de las islas, fue ver subido a todo un Pódium Europeo al que en estas líneas va a protagonizar otra de las experiencias del motor, que hace que valga la pena tener una dedicación especial a este deporte, que al que nos gusta solo tiene una definición, pasión. Pues sí, Víctor Mendoza, nos llamaba telefónicamente, y, son de esas llamadas que hace que vuelvas a la escena deportiva de primera mano, y de qué manera. Ya que por la celebración del sorteo de “ Copiloto por un Día” que el equipo MotorNor, realiza a aficionados, me proponía que le escribiera el Tercer Experience, que solemos hacer con los diferentes vehículos con los que Víctor en los últimos años ha competido. Con el estreno esta temporada del Mitsubishi EVO X, una montura de ultimísima generación, actualmente vehículos habituales en el Mundial de Rallye. De cara a esta prueba que ibamos a realizar, faltaban cuatro días, y el nivel “adrenalítico” aumentaba por momentos.

Un mal entendimiento por mi parte, al pensar que se iba a realizar en el Aeroclub de Gran Canaria, quizás menos “rallyero” y donde me tranquilizaba si acaso, por lo que conlleva correr en un circuito de velocidad. Pero las pulsaciones aumentaron al enterarme del lugar elegido, el ya mítico Circuito Islas Canarias de Telde, siendo en la zona asfáltica por donde se iban a realizar las distintas pasadas. Aquí tengo que puntualizar que no sabía exactamente cuál era el recorrido, pero si existe una parte del trazado, al que siempre le había tenido mucho respeto, y en la que he pasado muchas veces con mi vehículo y con algún otro vehículo de competición en el baquet de la derecha, siendo una zona para no estar con bromas, y donde en aquella ocasión con aquel vehículo de competición se levantaba el pie. Con lo que existía una motivación especial. Al llegar al circuito, ya Víctor rodaba con el flamante “Mitsu” de color amarillo y negro, y vi que si tomaba dicha zona, y aparentemente desde mi posición, sin complejos. Me acerque al Paddock en donde normalmente se encontraban las carpas de La Carrera de Campeones, y allí estaba el Boxes de Saneamientos Noroeste. Note un mayor despliegue de mecánicos y infraestructura en un equipo que crece por momentos. Víctor en el habitáculo, me enfoca, y no hubo saludo, solo…”faltan cuatro chicos del sorteo y vas tu”. Bueno pues ya el nerviosismo me recorría el estómago. Disfrute de las evoluciones desde el exterior de esos cuatro afortunados, destacando el sonido del vehículo, muy en consonancia a los vehículos de hoy en día, muy poco ruidoso con un bonito Bang Bang a la hora de recoger el vehículo en las curvas, un regalo para los oídos.

MI turno, algo nervioso, más de lo habitual, quizás el trazado me daba cierto respeto y me atraía a su vez, un recorrido donde bastantes han tocado el desastre, inclusive muchos de los pilotos de las islas en labores de Test, con muchas trampas, y sucio donde los haya. El mismo Marcus Grönholm salió en este mismo circuito a probar con un periodista y ponía el 306 WRC panza arriba. Todo ello me hizo asumir un divertido temor. Una indicación de un mecánico a última hora sobre el estado de las gomas traseras, también ayudo a ello… a que todo fuera más divertido.

Sentado en el vehículo, la foto de rigor de Maestro Orlando Yánez, y se cerró la puerta no había marcha atrás. Salimos del Paddock, y avanzamos hacia un estrecho acceso donde habitualmente es la salida en los Slalom, ya en una larga derecha con bastante rasante, la acometimos acelerando dando un efecto tobogán al estar en subida divisando el cielo y girando a gran velocidad, como si de unos aparcamientos de grandes almacenes se tratase, cuando subes de planta y vas girando en redondo, como una escalera de caracol pero mucho más deprisa. Pequeña recta y enlazamos con una orquilla con freno de mano que nos ponía en la recta de meta de la Carrera de Campeones, en sentido descendente. Alcanzamos velocidad y se acercaba la derecha larga que en muchas ocasiones se suelen ver los coches emparejados en distintas pruebas que se realizan en el circuito, pero donde yo hubiese frenado, lógicamente no lo hicimos, primera apurada de frenada de examen, y quizás la más importante del recorrido.

Para volver a subir, y tomar el otro carril de la recta del habitual arco de meta, tiramos de la saga ayudado con el freno de mano y pisando algo de tierra del circuito, aquí note como al tirar del vehículo no se escoraba lo más mínimo y barría de manera que el coche mantenía el chasis recto y rígido, con un generoso regalo de segundos por parte Víctor que dejaba el “culo” de Mitsu intencionadamente irse más de la cuenta, notando el zapatazo al acelerador más tarde de la cuenta mientras las ruedas trasera van patinado y haciendo salir espectaculamente la montura como si estuviésemos en un tracción trasera. También fue la única vez que vi girar el contravolante más de una vuelta.

Curva de izquierda y enfilamos el arco de meta viendo muy cerca la valla, elementos de seguridad exterior y demás defensas muy pegados. Al final de la recta una frenada muy larga donde la trazada de una izquierda larga fue muy de tiralíneas para acabar en una derecha con freno de mano que nos enfilaba hacia la salida del circuito y tomar la zona exterior, donde personalmente era la zona que me aportaba un cosquilleo adicional. Efectivamente, estrecho, sucio, virado, con el “precipicio”, viéndose el circuito de la Carrera de Campeones abajo, y todo ello a más velocidad de la que esperaba. La primera semi-derecha, la más delicada, daba la sensación que al tocar toda esa parte sucia de grava y tierra y sin cuneta, íbamos a levantar el pie y pasarla con la mayor modestia. Pero no fue así, pequeña frenada y fondo. Aquí si apreté los dientes y sorprendido como por esa curva que en muchas ocasiones había pasado antes, se podía acometer así. Seguimos paralelos al circuito enlazando curvas de ángulo abierto para descender de una manera vertiginosa hacía el exterior de la “Curva de la afición”, donde el carismático Kiosco del circuito nos esperaba. Aquí una frenada que supo a respiro, precedió a un toque al freno de mano que nos hizo ponernos de costado. Parecía que el Kiosco nos vigilaba atentamente, ya que lo teníamos de vértice en nuestro eje de trazada, aquí el culo del coche salía del asfalto, dando la sensación de que íbamos a golpear el talud, pero note que Víctor espero el momento ese, para dar el golpe de contravolante y acelerador justo para aún así, avanzar derrapando con el “culo” haciendo de las suyas y salir momentos antes de tocar el talud. Desde luego una generosa derrapada, solo para este tipo de exhibiciones o para levantar al personal en las cunetas en algunas de las pruebas.

Enfilamos la recta de entrada del circuito con varias curvas estrechísimas sin cuneta, la velocidad era muy apreciable, y donde Vïctor iba aprovechando los interiores, para llegar al famoso salto del Circuito Islas Canarias, en la parte de asfalto, donde la caída al contrario de otras ocasiones si fue brusca pero a su vez agradable para empezar a frenar en una apurada muy larga y enlazar una orquilla descendente de izquierda que enlaza con el Paddock. Aquí mientras íbamos girando con freno de mano en esa izquierda, pasabamos muy cerca de unos coches aparcados mientras salíamos de costado. Llegada al punto de partida, dos trompos muy largos nos hizo bailar a faldas del enorme árbol que allí se encuentra, con los fotógrafos y aficionado disfrutando de las enormes derrapadas, dibujando un cero perfecto, mientras el polvo y las gomas nos envolvía.

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Encendí una camara compacta y en función video, grabé como pude las reacciones en el interior del habitáculo, aunque estaba siendo grabado por mejores medios con una camara ajustada a una de las barras de seguridad, puesta por el equipo, no deja de ser curiosa las sensaciones y la brusquedad de las maniobras captadas

Terminaba mi experiencia con la sensación de que me había montado en un vehículo muy superior a lo que antes había probado, un gran salto entre este vehículo con el anterior, notando mucha más diferencias que otros cambios de coches que ha tenido el equipo, con sensaciones muy parecidas a las que sueles ver en Camaras On Board de diferentes Campeonatos Internacionales, destacando las suspensiones y el comportamiento en pasos por curvas, donde el eje frontal del vehículo daba la sensación de estar siempre recto con respecto al piso. En la conducción y la maniobrabilidad, se veía reflejada, ya que Víctor ejecutaba las maniobras con gran facilidad, y parecía que la velocidad de las manos y los pies en las distintas ejecuciones iban a menos revoluciones de los que realmente íbamos por fuera. Me pareció estar cerca de los que podría ser un WRC, con un sonido justo, ejecuciones precisas, sin demasiadas inercias y balanceos, y trazadas exactas. Y aprovecho la similitud de vehículos, y el deseo de que Victor puede montarse en un WRC en un futuro no muy lejano.

Felicitar la elección del circuito, creo que el evento “Copiloto por un día” en este circuito llega a su máxima expresión, ya que es virado, rápido, estrecho, sucio y posee todos los condicionantes que tiene un tramo de carreras, y como no, correr por donde han pasado los Sainz, Mcrae, Kankkunen, no tiene precio.

También aplaudir al equipo Saneamiento Noroeste, por esta iniciativa y por otras más que suele realizar, siendo una referencia para todos los demás equipos en Canarias, y que demuestra que un vehículo de competición conlleva muchas más implicaciones que limitarse al día de la prueba, y que un patrocinador, en los tiempos que corremos, necesita este tipo de relación y cercanía con la afición y prensa para rentabilizar aún más su inversión publicitaria, que en Canarias hay demanda de actividades de este tipo o show exhibición para toda la masa de aficionados canarios.